Bailes Religiosos de Atacama

“Bombo, caja, flauta y tambor, son los pies del bailarín…un Baile sin sonido no puede existir, el danzante  no podría bailar…la fiesta sin la presencia del ritual de los Bailes Religiosos no es posible…la Fiesta Religiosa es una simbiosis de elementos que emanan del pueblo (Ortega, 2010)”.


Los grandes y pequeños santuarios de peregrinaciones de nuestro país, subsisten y se desarrollan gracias a los cultores/as promeseros de los Bailes Religiosos: cofradía de miembros de varias familias integrado por ancianos/as, adultos y niños/as que por diversas circunstancias han hecho una promesa a la virgen o al santo patrono, expresando su fe y pasión a través de la música, el canto y la danza. Ellos/as son la base de una fiesta religiosa y a la vez un puente entre la fiesta misma y la sociedad. Su sincretismo religioso yace por cientos de años en el seno del inconsciente colectivo de la comunidad, es ésta quien atesora cuan libro abierto para todos/as sus miembros, los iconos, signos, símbolos y formas que la tradición cultural ha dejado plasmada como lo más relevante y trascendente de su vida comunitaria.


Al provocarse, en el siglo XVIII, el comienzo de una marcada actividad minera en los valles del norte chico, la religiosidad popular de esta zona se enriqueció con el mestizaje campesino que emigró desde el centro del país a esta región en busca de trabajo. Devociones como Andacollo en la región de Coquimbo y luego La Candelaria en Copiapó, expresan este sincretismo con peculiaridades propias del pirquinero. Son los Bailes Chinos, las cofradías de danzantes más antiguas de la Fiesta de La Candelaria de Copiapó.


Posteriormente, en la mitad del siglo XX comenzaron a migrar familias provenientes de las salitreras del sur de la región de Antofagasta, trayendo consigo su culto, el que se esparció por lugares como Inca de Oro y Chañaral, y por supuesto Candelaria de Copiapó, esto significó la llegada de instrumentos musicales que permitirían a los nuevos peregrinos danzar, resistidos en un comienzo, pero aceptados al fin los denominados instrumentos gruesos, bombo de banda, caja redoblante y platillos, llegaron para quedarse y diseminarse en todas las fiestas de Atacama. El Baile Moreno de Inca de Oro fue pionero en las fiestas de la zona norte de Atacama, periodo del auge de la explotación de aquel yacimiento minero, posteriormente en la ciudad de Chañaral quedarían depositados los saberes del desaparecido Baile Moreno de Inca de Oro, así se fundó el Baile Moreno Candelaria de Chañaral. Hoy podemos apreciar amplia una gama de Bailes Danzantes como el Gitano, Árabe, Español, Chuncho, Indios Pieles Rojas, Azules, Sioux o Cherokee.


Estas nuevas cofradías son producto de las influencias recibidas desde del inmenso fervor de la fiesta de La Virgen del Carmen de La Tirana de Tarapacá y la Virgen Guadalupe de Ayquina, esta última tiene directa relación con la más reciente transmisión cultural proveniente del norte grande, la presencia de la Banda de Bronces a la fiesta de La Candelaria de Copiapó y por ende a la región. La banda Sabor Moreno, que año tras año viajan desde Copiapó a Ayquina, comienzan a elaborar repertorio, buscando la forma de ser reconocidos por la comunidad, hasta ser aceptados e inscritos en la Federación de Bailes Religiosos de Atacama. Han transcurrido quince años en los cuales han nacido las Diabladas, el Sambo  Caporal y en los últimos cinco años el Tinku, todos apoyados por su Banda de Bronces.


Como podemos apreciar la región de Atacama ha sido depositaria de múltiples formas tradicionales de culto, de las regiones colindantes en los extremos sur y norte, siendo clave el proceso migratorio en busca de nuevas oportunidades,  lo cual también consigo el comercio viajero, instalándose en largas ferias que ofrecen los más variados productos desde ropa, juguetes, música, accesorios de cocina hasta verdaderos restaurantes. Sin duda otro atractivo familiar durante los días de la fiesta religiosa.


Los Bailes chinos


Este tipo de cofradías son únicas en el país, su ritualidad está presente en las más diversas fiestas religiosas desde las costas y valles de Aconcagua, hasta la ciudad de Iquique. El Baile Chino es danzante, flautero, tamborero, cantor y promesero. Tienen características particulares dependiendo de la zona geográfica, pero en todos encontramos como elemento común sus instrumentos, flauta y tamborcillo, varían los tamaños, las características sonoras por los materiales de construcción y  la forma de tocar, el rajío como le llaman los Chinos al sonido de su flauta. Otro rasgo común en el Baile Chino es su jefe, banderilla o alférez según sea la región, es el Cantor Divino, la voz del Baile que dialoga con la divinidad. A capella entrega en versos su profundo sentimiento, luego los demás integrantes repiten los versos expresando con  belleza única, su devoción a la virgen, a la chinita como cariñosamente le dicen. Los Bailes Chinos de la región de Atacama se reconocen como los servidores de la chinita, así explican el nombre del Baile Chino, son los humildes servidores.


Así, este tipo de Baile Religioso y su ritual se ha sostenido por siglos, no necesita una banda para danzar durante las procesiones pues cada integrante cumple un rol musical y coreográfico a la vez, quien toca tamborcillo o flauta, desarrolla con destreza sus pasos o mudanzas, el color del traje azul eléctrico de gran parte de los Bailes Chinos de Copiapó, dicen los veteranos, representa la luz de los relámpagos que caen en la cordillera de la zona, y visten como representantes de la tradición de los antiguos pirquineros, adornan con lentejuelas la camisa, el chaleco y una faja bordada, el pantalón con culero de cuero, el morrión (gorra), también es adornado y con cintas colgando, además de un pañuelo que cae por la espalda. Su mayor privilegio histórico es ser el Baile portador de la virgen, sacarla del templo a la procesión y regresarla a su altar, donde ofrecen sus versos de bienvenida, despedida, agradecimiento…veneran a su chinita.


La Musicalidad de Bandas y Bailes (por el historiador Guillermo Álvarez Muñoz, 1946-2009)


Danza y música han estado siempre estrechamente ligadas, más aún desde los albores de nuestra historia. Tiempo y ritmo musical se acentuaban con sonidos penetrantes, provocados por golpes en el cuerpo o golpeando troncos, rocas o el piso, que más tarde derivaría en instrumentos de percusión propiamente tal. Además se debe agregar la voz humana, sola o acompañando a la danza, que al igual que ésta, sirve tanto a una manifestación de los afectos como el culto, de hecho, la música instrumental tiene un estrecho vínculo con el culto, con lo sagrado, con los elementos naturales, con los espíritus.


La flauta de chinos:


Aerófono vertical de un solo tubo, sin orificios para digitar, su largo varía de 20 a 50 cm. En la Fiesta de la Candelaria de Copiapó hemos observado flautas construidas de los más diversos elementos; las más comunes están confeccionadas de cañas y forradas con lanas de diversos colores; otras, confeccionadas en madera, muy semejantes a la pifilca mapuche. Algunas veces las hemos observado con el tubo en su interior (caña o metal), protegido en ambos lados por trozos de madera ahuecados, en que se coloca el tubo interior y luego se forra con género para que quede más firme; siempre los maderos de las orillas son más largos que el tubo interior. En la actualidad se están usando flautas fabricadas con tubos plásticos (PVC), las cuales son más livianas y tienen mayor volumen sonoro que las de caña. A las flautas de caña o madera siempre se les debe “curar”, al decir de los Chinos, echándole pisco o aguardiente para que se aprieten y no se “rajen”, según los flauteros que siempre ejecutan su instrumento en forma contrapunteada: una hilera hace sonar su instrumento y la otra hilera contesta, todo ello acompañado al ritmo de los tamborcillos.


El tamborcillo chino:


Los tamborcillos usados en Candelaria de Copiapó, no tienen más de 10 a 12 centímetros de altura, con un diámetro de 25 a 35 cm. Según los promeseros- artesanos que confeccionan estos instrumentos, las técnicas para construirlos varían de unos a otros, especialmente en el tratado del cuero.

Don Julio Castro, jefe y fundador del Baile Mixto chinos N° 7 de Candelaria, nos dice que “él confecciona los tamborcillos de su Baile para lo cual utiliza cuero de cabra o nonato; él cree que el cuero de cabra es el más resistente, ya que pasan años que los tamborcillos de su Baile no se le rompen. Su técnica, nos dice, es no lavar los cueros con “lejía” (agua, ceniza y sal), como lo hacen otros promeseros, sino que los deja en agua en forma natural y sin ningún componente; “la lejía se come el cuero ya que lo ablanda mucho, “se lava el cuero sólo con agua, se afeita sacándole todo el pelaje, se coloca mojado en el armado y luego se amarra. Previo a ello se le echa grasa por los dos lados de cada parche, para que no se raje al secarse y estirarse”. Generalmente se les coloca una correa de cuero bien sobado, para que ajuste a la muñeca que lo sostiene, además de otro pasador de cuero para ser tomado con el dedo anular, de manera que permita maniobrar con absoluta libertad al tamborero mientras está realizando los pasos y figuras del Baile.


Cada Baile Chino tiene gran cantidad de tamboreros, los que realizan sus desplazamientos y saltos coreográficos entre las hileras de flauteros y mujeres, en el caso de los Bailes mixtos. En los Bailes N° 1, 2, 3 y 4 de Chinos, en que sólo bailan hombres, los tamboreros danzan entre dos hileras de flauteros, realizando sus pasos y mudanzas con gran habilidad y elasticidad, lo que provoca la admiración de los presentes a la fiesta.


Las Bandas de Instrumento Grueso:


Las bandas de instrumento grueso consisten en: bombos nortinos de 26, 30 ó más pulgadas de diámetro, cajas redoblantes, platillos y en algunos casos, pitos de metal, cada banda consta de cuatro o cinco bombos;  hasta seis cajas, un par de platillos y desde uno hasta seis pitos, como sucede con la banda del Baile Marino de Copiapó. Todos estos instrumentos se unen a aquellos usados por los bailarines, como matracas y panderetas y el canto de sus integrantes en momentos de la procesión o dirigiéndose al santo patrono o virgen.


El año 1958 aparece el primer Baile de danzantes con banda de Instrumento Grueso en la Fiesta de la Candelaria: La Sociedad Religiosa Baile Moreno de Copiapó. Después de mucha resistencia de los Bailes de chinos tradicionales, por fin se acepta este Baile creado y formado por varias familias llegadas del norte grande, donde habían participado en bailes de Pedro de Valdivia, María Elena y otras salitreras de la región de Antofagasta. El segundo Baile de Instrumento Grueso llegado y aceptado en Candelaria, en el año 1971, fue la Sociedad Baile Religioso Pieles Rojas de Copiapó, siendo éste el primer Baile Danzante indígena en aparecer en la escena. Al igual que el anterior Baile, sus fundadores habían llegado de participar en algunos Bailes de las salitreras.


Federación de Bailes Religiosos de la región de Atacama


La  Federación de Bailes Religiosos de Atacama se funda y constituye  legalmente al alero de Obispado de Copiapó recién el 04 de octubre del año 1970, su misión es velar por la organización general de los Bailes Religiosos y las asociaciones regionales miembros, administrando y aplicando los estatutos que rigen la orgánica de funcionamiento de los socios. Participan regularmente de los encuentros internacionales.


Está compuesta por seis Asociaciones de Bailes:


-Asociación Valle Norte de Chañaral
-Asociación Monseñor Fernando Ariztía de Diego de Almagro
-Asociación Mariano Caro de Copiapó
-Asociación Candelaria de Copiapó
-Asociación de Vallenar
-Asociación Valle Huasco


Asociación Valle Norte (Provincia de Chañaral)


Baile Moreno de Candelaria
Baile Pieles Azules
Baile Comanches Guardianes de la Tirana
Baile Danzantes del Carmen
Baile Apache de Lourdes
Baile Atacameños de Lourdes
Baile Chino Mixto Nº 1 del Carmen de El Salado


Asociación Mariano Caro (Copiapó)


Bailes Chinos de Candelaria 1 – 2
Bailes Chinos de Candelaria 3-4
Baile Mixto Chino Nº 5  de Candelaria
Baile Mixto Chino Nº 6 de Candelaria
Baile Mixto Nº 2 del Carmen.
Baile Santuario de Andacollo
Baile San Pedro
Baile Padre Negro
Baile Corona del Inca
Baile Cheyennes
Baile Siervos del Carmen


Asociación Valle Huasco


Baile Sioux
Baile Gitano San Pedro
Baile Chino del Tránsito
Baile Cruz de Mayo
Baile Osada del Carmen
Baile Cherokee
Baile Nuestra Señora de Lourdes
Baile Aldeanos Apaches
Baile Indios Promesantes de la Santa Cruz
Baile Osada de San Pedro
Baile Diablada Atacameña
Baile Comanches


Asociación Candelaria de Copiapó


Baile Árabe Candelaria
Baile Apaches de Candelaria
Baile  Diablada de Candelaria
Baile Marino del Carmen
Baile Moreno
Baile Pieles Rojas


Asociación Monseñor Fernando Ariztía de Diego de Almagro


Baile Sambo Caporal Virgen del Carmen
Baile Danzantes Virgen de los Dolores
Baile Comanches Guardianes de la Tirana Chica
Baile Comanches Guardianes del Carmen